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Los Buenecitos

Con frecuencia cometemos el error de generalizar,  es solo una muestra pequeña, más no la realidad.. Las generalizaciones vienen de nuestra percepción, puesto que sin los estudios adecuados no podemos confirmar un hecho. Dicho esto, en mi realidad, me rodeo de personas de todas las creencias; tengo amigos católicos, cristianos, judíos, budistas y ateos. Veo como una tendencia creciente, en familias de católicas, sobre todo con los amigos estudiados en escuelas católicas, el rechazo a Dios y los cristianos; esto a causa de la falta de coherencia y ejemplo. Estar bautizado o asistir a una congregación en particular, vestirnos de una forma particular no es suficiente. Esta generación se conforma con que haya gente “buena”,  que no falte a los demás sin importar cuántas faltas a Dios y a sí mismos cometa.  Irónicamente los moralistas y le huyen a quien se reconoce pecador y señalan a todo el que se equivoque. La falsa moral del “me siento ofendido”.

Inicio diciendo que yo no soy buena, ni buenecita. Considero que soy una chica normal, con una adolescencia difícil, muy soberbia y acostumbrada al “Si no me molestas, no te molesto.” Hace aproximadamente 5 años regresé a mi Iglesia Católica, y comencé a estudiarla. Fui punto por punto indagando, cuáles eran las enseñanzas de la iglesia sobre esos “peros de fe” que yo tenía. He experimentado la falta de misericordia de muchos, al querer cumplir con la ley y es allí donde se cae todo, donde comienzan los problemas. La ley siempre será la ley, y Dios nos ama pero una cosa no es excusa para pecar y la otra no es excusa para sentirme derrotado antes de tiempo. Cuando nació mi bebé un día pregunté  y …yo puedo ir a misa? Escuché un par de barbaridades. Si nosotros mismos le cerramos las puertas a quienes han caído y quieren regresar al padre, ¿Entonces qué estamos haciendo? Por si no está claro ya, yo no estaba casada y nunca lo he estado, así que estaba en fornicación.

La palabra “pecado”, le rechina a mucha gente pero es mi realidad. Soy pecadora. El pecado es una ofensa a Dios, al Creador. ¿Cómo o cuándo ofendo a mi Dios? En múltiples ocasiones, y aunque humanamente nosotros categorizamos los pecados como “malos y menos malos”, lo que yo he aprendido es que todas son ofensas hacia él y solo hay un pecado que no es perdonado (el pecado al espíritu santo).  Podemos pecar por segundo, con lo que pensamos, imaginamos y consentimos.

Yo no soy buenecita, porque soy un ser humano con tanto  capacidad de hacer bien, como para hacer mal (lamentablemente). Es que Fulanito sería “incapaz”…, no es cierto, todos bajo la cantidad de presión suficiente somos vulnerables de caer en diferentes pecados, unos con mayor facilidad que otros. He cometido errores que marcaron mi historia y he pedido perdón. Si bien pudiera ser que no sea la peor, repito tampoco soy buenecita.   El pecado además de ofender a Dios, nos hace caer en la muerte; en dolor, en vergüenza, en profundo sufrimiento. También he leído cosas como “Con que no haga daño me conformo”. Bueno, yo no creo hacer daño, no robo, no mato, no estoy en relaciones ilícitas. ¿Eso es suficiente para considerarme aceptable? ¿Seré moralmente correcta? El problema de los buenecitos está en que juzgan de acuerdo a sus convicciones, pero no de acuerdo a sus acciones reales; no hay coherencia y se creen incapaces de caer o de hacer daño. No se dan cuenta que sus críticas, juicios y murmuración, también matan.

Es fácil juzgar por la apariencia, inclusive más fácil que ser empáticos y ponernos en los zapatos de las otras personas. También me parece que no todos tienen suficiente destreza para la comunicación, por lo que se malinterpreta lo que desean decir por lo que escribieron y la forma en que lo escribieron. El lenguaje corporal y verbal, la ropa, los colores, olores, todo se suma a la hora de tener una impresión, de hacer un juicio. “Yo tengo la impresión de que ella es creída”. Nos cuesta entender que todos somos diferentes, que no tenemos la obligación y que es difícil abrirse con todo el mundo; que no tenemos que gustarle o caerle bien a todos y aún así, debemos respetar a TODAS las personas. Si publicas fotos y testimonios de haber realizado una obra de caridad te critican y si no la publicas se asume que no las haces. ¿Dónde están los parámetros para ser buenecito?  Yo creo que no aplico, prefiero aceptar mi realidad.

Los Buenecitos

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