fbpx

Etiquetas Negativas

Querida Niki:

¡Quiero un mundo sin etiquetas sociales para mis niños!

Sí, sin esas etiquetas que duelen, que te meten en una casilla de la que no puedes salir. Estas que aprietan ya sea porque te sientes presionado a cumplir, porque solo resaltan tus diferencias de forma negativa o porque simplemente no te permiten ser diferente. ¿Sabes de qué te hablo? Te doy unos ejemplos: ñañeco, llorón, manipulador, mandón, malcriado, fresca, mal portado, torpe, lento, niña buena, niña mala, mal estudiante, pequeño, grandota, caprichosa, vago, “ella ha sido cuadro de honor toda su vida”. Y me puedo extender en el post dándote ejemplos de las etiquetas negativas que más escucho; día a día tanto niños como para niñas, jóvenes y adultos tienen que lidiar con estas cadenas; adultos que crecieron escuchando cómo se les da prioridad a sus errores y solo valen por eso.

La constancia con la que subrayes lo que los niños han hecho mal les podemos hacer sentir que nunca serán capaces de cambiar y que están limitados por esos defectos.  Ya sé, me dirás que los estoy haciendo de mantequilla y que “no aguantan nada”, pero por el contrario quiero que sean fuertes, seguros de sí mismos, seguros de que valen mucho y son capaces de lo que se propongan. Estas son etiquetas con las que puedes no tener la intención de lastimar, tendrán como consecuencia, acentuar más sus comportamientos inadecuados.  Imagina un iceberg, su comportamiento es solo la punta, sin embargo; toma nota de lo que sucede debajo, ¿Qué está causando tal comportamiento o tal situación?

Evita frases como: “Eres…” porque los condiciona, no comunica que se puede mejorar.   “Siempre” o “Nunca”. Ejemplo: “Eres una boba, siempre derramas tus bebidas, nunca puedes hacer algo bien” esto condiciona al niño, ¿Se entendió el ejemplo? Ellos no nacen con prejuicios, con palabras hirientes ni malos sentimientos. Tratarlos a base de estas etiquetas es excluirlos, crecen con esa etiqueta y no la puedes soltar.    En lugar de etiquetar a tus hijos y a los hijos ajenos, empatiza con ellos. Empatiza con las situaciones que viven a diario. Trabaja en resaltar las cosas que han hecho bien para potenciar su confianza y autoestima, en lugar de resaltar continuamente lo negativo.  Invítalos a la reflexión cuando se equivoquen para que resuelvan la situación con tu ayuda. Ofrecerles soluciones para lidiar con la frustración

El uso de las Etiquetas negativas trae como consecuencia en los hijos:

  • Problemas con la Autoestima e inseguridad
  • Incapacidad para reconocer en sí mismo las cosas buenas como
  • Desmotivación para hacer las cosas.
  • Heridas profundas en el corazón.
  • Pensamientos de que no es bueno, de que no sirve.

Te invito a utilizar alguna de las siguientes frases para reforzarles las emociones buenas:

  • Me encanta que me ayudes
  • Que bien lo has hecho, sabía que lo lograrías
  • Confío en ti, sé que eres responsable
  • Me gusta mucho cuando…
  • Fue una buena idea
  • No me gustó cómo lo hiciste, la próxima vez puedes hacerlo así
  • No ha pasado nada, has de tener más cuidado
  • Si has conseguido esto, lo harás con todo lo que te propongas

Si notas que rechaza hacer actividades intelectuales, deportivas o sociales por miedo a “no dar la talla”, engaña, miente, echa la culpa a otros, no confía en sí mismo, muestra agresividad, timidez excesiva, entonces es momento de comenzar a trabajar en su autoestima. De iniciar el hábito de reforzarle sus habilidades y capacidades buenas. No todos los niños son iguales, la misma agua que ablanda a uno, endurece a otro. Cuidado con la presión y las expectativas, son un peso difícil de cargar.

Etiquetas Negativas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *